martes, 16 de febrero de 2016

La Cyborización de la ficción

people


Aunque la mayoría no somos conscientes de ello, nuestro inexorable proceso de cyborización continúa imparable hasta el punto de que estamos a un paso del hecho de que una transcripción de una de nuestras conversaciones habituales sería totalmente ininteligible para nuestro yo de 1999. Haz el siguiente experimento mental, ¿cómo hubieras reaccionado en 1999 ante este mensaje de ejemplo (en caso de que hayas tenido edad suficiente en esa época)?
“Te llamo por Skype en cuanto esté en casa y te cuento los ‘likes’ que he conseguido en ‘insta’ gracias al ‘hashtag’ que te comenté. LOL, lo petamos!”. Te mandaré un ‘Guasap’ cuando esté llegando”
Este podría ser un mensaje muy normal y no solamente entre gente joven sino incluso entre otros un poco más entrados en años (he obviado usar el lenguaje tipo “q” , “pq” y “qdms?” para no hacer la conclusión demasiado evidente). A estas alturas la diferencia entre adolescentes y “cuarentañeros” es más de matiz; “Facebook” es una palabra más habitual entre los segundos y “Snapchat”, por ejemplo, entre los primeros.
No me malinterpretéis, no soy nada sospechoso de tecnofobia y al fin y al cabo no parece que nadie vaya a viajar al pasado en breve, así que mientras lo del “ministerio del tiempo” siga siendo una ficción ningún problema. Pero es precisamente ahí, en los relatos de ficción, donde aprecio una cuestión cuanto menos fascinante. Y es que si un guionista de cine o televisión quiere crear una ficción narrativa que refleje la realidad actual con un mínimo de verosimilitud, a la fuerza tendrá que mostrar escenas donde los protagonistas lo único que hacen es teclear monótonamente y mirar la pantalla de sus dispositivos con cara abúlica, esbozando, en el mejor de los casos, una mueca de tanto en cuando (nótese que uso la palabra “dispositivos” y no “teléfonos” pues la anacronía de este último término tan sólo describe una función cada vez más residual de estos aparatos). Como además el tiempo que pasamos a inclinar nuestra cabeza sobre los cacharritos cada día es mayor, los guionistas no tienen otra que aceptar esta pesadilla e intentar crear fórmulas ingeniosas de mostrar una actividad que por definición es totalmente insulsa. Y es que cuando el grueso de las conversaciones se realizaban cara a cara, un director de cine tenía una amplia gama de recursos para sacar lo mejor de sus actores. Podía contar con la riqueza de la comunicación no verbal, con la prosodia de las voces y era posible coreografiar armoniosamente los cambios de plano. Pero la dichosa y cada vez más omnipresente vida virtual es tremendamente aburrida para quien la observa desde fuera; una persona aporreando un teclado delante del ordenador o arrastrando el dedito sobre su smartphone, eso es todo.
Son muchos los trucos que que utilizan los creadores para esquivar este hecho, pero casi todos ellos, antes o después, acaban recurriendo a lo único imprescindible para que pueda entenderse la conversación de forma directa: la captura de pantalla con el chat de turno. Así que al final, lo que estamos viendo cuando miramos una historia de ficción o un documental con escenas de este tipo, es una pantalla dentro de otra pantalla.
El otro día me sorprendí a mí mismo viendo una serie (me disculpan no recordar el nombre pero acaso es algo baladí, seguro que esto que voy a contar se da en muchas), en el que se veía como una muchacha le mostraba a otra la pantalla de su smartphone en dónde se veía, a su vez, la captura de otra pantalla que contenía el mensaje objeto de la discusión. Mientras aparecía el plano detalle de la superficie lisa del dispositivo mostrando la captura, me percataba que estaba mirando una pantalla > dentro de una pantalla > dentro de una pantalla y me preguntaba hasta que número de iteraciones sería posible llegar.
No se a vosotros, pero a mí la idea de ver una película donde la mitad del metraje sea gente sobando dispositivos y captura de chats con emoticonos no me pone absolutamente nada. El airbag ya nos privó de las escenas de persecuciones automovilísticas y ahora las RR.SS nos privan de los diálogos histriónicos.
Mi esperanza, no obstante, radica precisamente en el hecho de que como la cyborgrización de la sociedad es imparable,  probablemente el status quo tecnológico no sea más que un estado transitorio ya que los actuales dispositivos táctiles en los que cada día pasamos más horas, pronto caerán en el olvido y serán sustituidos por otro tipo de interfaces que, ..los ángeles lo quieran.., dejarán mayor margen a la expresión corporal y nos permitirán presenciar una suerte de danzas cibernéticas mucho más ricas en posibilidades, similares a aquellos arabescos que Tom Cruise popularizó en el film “Minority report”.
Imagen: Esther Vargas https://flic.kr/p/fHr5pX

martes, 27 de octubre de 2015

+Humans, el futuro de nuestra especie

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El otro día tuve la oportunidad de asistir a una exposición sumamanet interesante. Se trata de +Humans, el futur de la nostra espècie en el CCCB. y recomiendo encarecidamente su visita a todos los que estos días estéis cerca de Barcelona.
No es ningún secreto que el transhumanismo es un tema que me interesa sobremanera, pero aunque no sea vuestro caso, pienso que es una exposición que vale la pena visitar. No se trata de una exposición cómoda ya que nos plantea muchos interrogantes inquietantes que sin duda se irán haciendo más evidentes conforme las tecnologías en distintos campos de la medicina, la biónica o las comunicaciones vayan avanzando y haciendo posible algunas de las propuestas que pueden verse (e incluso probarse) en esta exposición. ¿Es la inmortalidad los nuevos 40?, ¿Se poddrán "imprimir" órganos?, ¿qué pasará cuando convivan seis generaciones al mismo tiempo? ¿Somos todavía humanos o ya somos ciborgs? Estas son sola algunas de las preguntas que se plantean. Muy recomendable, no apta para mentes perezosas ni para amantes de la comodidad.

viernes, 5 de junio de 2015

Ya está disponible el capítulo XXV. Fin de la primer parte.


Bueno, tras una apasionante singladura, por fin llegamos al final de la primera etapa que comenzamos hace ahora algo más de tres años. Aquí tenemos la última crónica que pone punto y final a esta primera novela gráfica del universo Cyborgmundi.
Aunque hace ya tiempo que tenía el capítulo preparado lo cierto es que por muchos y diversos motivos no había encontrado hasta ahora el momento para publicar el post.

Aquí la tenéis

Aunque este crónica supone el final del comic, no abandonaré el blog, ya que a través de aquí iré anunciando todos los proyectos que vaya realizando en relación a esta obra. Versión corregida en formato PDF, versión en inglés, etc. Amén de ir añadiendo de tanto en tanto también información o noticias que vaya encontrando con el apasionante mundo cyborg.

domingo, 15 de febrero de 2015

Ya está disponible el capítulo XXIV



Se ha hecho de rogar, pero ya tenéis la penúltima crónica de vuestro cómic de cyborgs preferido.
Dentro de poco el desenlace de esta primera parte de las saga Cyborgmundi

Podéis leerla haciendo clic aquí.

martes, 22 de julio de 2014

Tecnología Autobot y tecnología Decepticon



Transformers fue una de las series animadas que más me influyeron en mi adolescencia y aún hoy soy capaz de ver un montón de paralelismos entre la serie y la vida cotidiana que me ayudan a comprender el porqué de muchas cosas que ocurren. El último de estos hallazgos tiene que ver en la forma en que la tecnología está influyendo de forma creciente en nuestras vidas.
A estas alturas supongo que todo el mundo sabe que son los Transformers, esos robots extraterrestres que se convierten en vehículos y que popularizó la marca de juguetesHasbro. No obstante, para aquellos que simplemente conozcáis el nombre y poco más dejadme que os resuma el argumento principal para contextualizar el resto del artículo. Hace muchos años los Transformers llegaron a la tierra procedentes del planeta Cybertron. Por razones obvias, todos transformers aman la tecnología pero están divididos en dos facciones, los Autobots y los Decepticons. Los Autobots están programados para cuidar de si mismos pero también para proteger sus compañeros y a las criaturas y seres de los planetas que visitan. Su prioridad es respetar en la medida de lo posible el ecosistema en el que se encuentren e intervenir lo mínimo en la vida de los seres con los que interactúan salvo para ayudarles en su desarrollo y bienestar. Los Decepticons, sin embargo están programados para protegerse a si mismos y mantener su autonomía y funcionamiento óptimo aún a expensas de otros transformers o de cualquier criatura con la que se crucen. Son individualistas y no dudarán un segundo en liquidar y deshacerse de cualquier obstáculo que se interponga entre ellos y sus intereses. Incluso las relaciones con otros Decepticons se sustenta en una estructura jerárquica basada en el propio interés; un Decepticon será mi aliado mientras sirva a mis propósitos, más allá de eso es tan prescindible como el resto de las criaturas.
A raíz de estas programaciones tan dispares los Autobots y los Decepticons están condenados a vivir enfrentados y andar siempre a la greña los unos contra los otros. Los Decepticons suelen ser más ágiles tomando decisiones y ejecutando estrategias pero suelen dejar a su paso un rastro de miseria y desolación. Los Autobots son más lentos ejecutando sus planes pues evalúan constántemente cuales van a ser las repercusiones de sus actos sobre el resto de criaturas, sin embargo suelen mejorar de la calidad de vida de aquellas especies con las que conviven.
Pues bien, creo que algo similar está ocurriendo con la presencia de la tecnología actual en nuestras vidas. Los avances tecnológicos que han ido surgiendo a lo largo de los últimos siglos pasado se las prometían muy felices en lo referente a librar al ser humano de las tareas más fatigosas y peligrosas que pasarían a ser ejecutadas por máquinas y que en consecuencia nos dejarían a todos los habitantes del planeta con más tiempo libre para dedicarnos a cosechar actividades más nobles y más puramente humanas. Varios autores como Raymond Kurzweil o Luís Racionero han insistido en este punto bajo diferentes enfoques. En los últimos tiempos el avance tecnológico está pasando por un efecto de aceleración innegable que ha influido en nuestros hábitos de vida hasta puntos apenas imaginables tan sólo hace unos años. Aparentemente muchos de los cambios que propicia la tecnolgía nos aportan mayor libertad y amplían nuestras capacidades tal y como pronosticaban autores como los antes citados, pero no es menos cierto que también son cada día más evidentes las consecuencias oscuras de esta misma tecnología.
Y es que, bajo mi punto de vista, los pensadores que han teorizado acerca de las bendiciones de los avances tecnológicos pensaban básicamente en los aspectos “Autobot” de dichos avances y quizá no tuvieron en cuenta los suficiente los efectos “Decepticon” que escondían. Algunos ejemplos
La tecnología y el trabajo
¿Cómo es posible que a día de hoy con muchos más avances tecnológicos y muchos más robots, drones. ordenadores, chips y máquinas de todo pelaje haciendo el trabajo de las personas el problema del desempleo no sólo no haya desaparecido sino que siga siendo una de las cuestiones más preocupantes?
Bajo un enfoque “Autobot” de la cuestión, la plusvalía generada por las máquinas se habría distribuido de forma más o menos equitativa entre la totalidad de la población lo que habría permitido elevar moderadamente la calidad de vida de la mayoría permitiendo disponer de más tiempo y de más recursos a la vez. No obstante existe otro enfoque del asunto, bajo una perspectiva “Decepticon” Aprovechando la eficiencia que otorgan las máquinas muchos individuos poderosos vieron la oportunidad de maximizar sus beneficios. Haciendo trabajar a las máquinas pero haciendo trabajar a la vez en aquellas tareas donde las máquinas aún no son eficaces podremos obtener mayores ganancias. El trabajo combinado de máquinas y humanos (trabajadores) dio lugar al surgimiento de bienes de consumo que hacían cada vez más necesario seguir aumentando la productividad para poder mantener esos mismos bienes de consumo y crear necesidades que hasta el momento nunca habían existido.
No hay que negar que esta estrategia “Decepticon” ha permitido avanzar mucho más deprisa y ha permitido vivir mucho mejor a unos pocos frente a la mayoría de lo que lo habría hecho una estrategia “Autobot” mucho más reflexiva en lo que se refiere a analizar el impacto de los avances, y por lo tanto más lenta en sus avances, pero también más equitativa en el reparto de los beneficios. A cambio la estrategia “Decepticon” ha sido depredadora con los recursos y con las personas (como es su marca de identidad) así que nos encontramos que cada vez más funciones que antes hacían las personas pasan a hacerlas máquinas pero sin haber liberado a los humanos previamente de la necesidad de trabajar para ganarse sus sustento. Resultado: bolsas de desempleo cada vez mayores que  condenan a la marginalidad a factores cada día mayores de la población.
La tecnología Autobot habría repartido las ventajas y la riqueza entre muchos sin embargo la tecnología Decepticon ha terminado por acumular toda esa riqueza en muy pocas manos y apenas a elevado un poco el nivel del resto.
La tecnología y la comunicación
Que duda cabe que la tecnología ha facilitado mucho la comunicación entre las personas. Desde un punto de vista “Autobot” la tecnología nos permiten conectar más fácilmente con nuestros seres queridos, encontrar a amigos olvidados y tener casi siempre a alguien dispuesto siquiera a intercambiar unas palabras de ánimo con nosotros. La tecnología autobot es la que nos permite acceder a cantidades inimaginables de información, conocimiento, música, vídeo y entretenimiento sin movernos de la silla. No obstante también está la cara “Decepticon” de esto. La mayor capacidad de manipulación de la opinión pública por parte de los grupos interesados, la pérdida de la privacidad y el aumento de control sobre la población.
¿Cómo diferenciar la tecnología Autobot de la tecnología Decepticon?
Ahí está la cuestión, prácticamente TODAS las tecnologías pueden utilizarse como Autobots o como Decepticons. Dependerá del uso que le demos. Solamente por poner unos ejemplos.  (de hecho en la serie había varios ejemplos de re-programación de los robots de uno a otro bando)
Twitter puede ser Autobot cuando sirve para organizar a un grupo de personas y  realizar una labor de coordinación en favor de la comunidad, cuando sirve para expresar una opinión mayoritaria de forma rápida, para crear conversaciones enriquecedoras con personas a las que no podríamos acceder de otro modo o para estar al día de lo último que está pasando en un evento al que no has podido asistir, sin embargo Twitter es Decepticon cuando se usa para acosar y amenazar a personas y colectivos, cuando se difunde información con clara intención manipuladora o cuando se lincha o ridiculiza públicamente al alguien.
La cámara de vídeo de un Smartphone es Autobot cuando se utiliza para tener siempre una cámara a mano y poder inmortalizar cualquier detalle de nuestras vidas que queramos recordar. Es Decepticon cuando se utiliza para grabar escenas de peleas os similares que luego utilizaremos para humillar a alguien colgándolas en una web de vídeos.
Un coche sin conductor, cuando esta tecnología se extienda, será una tecnología Autobot si ofrecemos a los taxistas una alternativa a vivir de su vehículo y será Decepticon si los condenamos al paro o a exiliarse de su profesión sin un mínimo de opciones.
Si tu Whatssapp te ha dado más libertad para comunicarte es tecnología Autobot, si cuando se cuelga el servidor de Whatssapp desearías estar muerto porque has hecho depender tu vida social de él entonces es tecnología Decepticon.
En otras palabras, si la tecnología te hace servicio, trabaja para ti es Autobot, si tú estás al servicio de esa tecnología es Decepticon.
Imagen via:http://www.taringa.net/comunidades/transformers/500050/TransFormers-Fans.html

jueves, 3 de julio de 2014

Ya está disponible el capítulo XXIII



Hola a todos.
Diferentes circunstancia spersonales que no vienen al caso me han impeddio dedicarle tiempo al proyecto en los últimos meses. Pero la historia sigue adelante y aquí tenéis el nuevo capítulo. Probablemente hasta finales de septiembre no pueda recuperar el ritmo habitual de publicación pero a partir de ese momento espero poder continuar con una cadencia de entregas más regular-

Podéisleer el nuevo capítulo aquí. http://uklanor.com/iPadcomic/cybcapxxiii/ y recordad que, como siempre, podéis revisar el resto de crónicas  en http://cyborgmundi.blogspot.com.es/p/comics.html

Caravanas de coches sin conductor


En este vídeo de Hyundai vemos lo que ya hoy es una realidad y que posiblemente en pocos años sea algo común en nuestras carreteras. Los automóviles sin conductor. Un paso más que nos acerca poco a poco al mundo cyborg.